¿Qué es un NFT y cómo funciona? Guía práctica para 2025

Un NFT (Non-Fungible Token o Token No Fungible) es un registro digital único almacenado en una blockchain que certifica la propiedad de un activo —sea una imagen, un video, una canción, un terreno virtual o un documento legal—. A diferencia de un bitcoin o un peso, que son intercambiables entre sí (fungibles), cada NFT es distinto e irrepetible. Piénsalo como un certificado de autenticidad digital que nadie puede falsificar.

La diferencia entre fungible y no fungible

Para aterrizar el concepto, un billete de 500 pesos es fungible: puedes cambiarlo por otro billete de 500 pesos y tienes exactamente lo mismo. Ahora imagina un boleto autografiado por Guillermo del Toro para la premiere de una película. Ese boleto es único, no es intercambiable por cualquier otro boleto. Eso es la "no fungibilidad": cada token tiene propiedades únicas que lo hacen diferente de todos los demás.

En el mundo cripto, Bitcoin y Ethereum (la moneda) son tokens fungibles. Un NFT, en cambio, lleva metadatos específicos —autor, fecha de creación, historial de propietarios— que lo identifican de forma individual dentro de la blockchain.

¿Cómo funciona un NFT paso a paso?

El proceso detrás de un NFT no es tan complejo como parece. Se reduce a cuatro etapas fundamentales:

  • Creación (minting): El creador sube un archivo digital (imagen, audio, video, modelo 3D) a una plataforma compatible y ejecuta un contrato inteligente que genera el NFT en la blockchain. Las redes más usadas son Ethereum (estándar ERC-721), Polygon y Solana.
  • Almacenamiento: El NFT en sí no guarda el archivo completo dentro de la blockchain (sería carísimo). Lo que se almacena es un identificador único con un enlace al archivo, generalmente hospedado en IPFS (InterPlanetary File System) o Arweave, sistemas de almacenamiento descentralizado.
  • Compraventa: El NFT se lista en un marketplace como OpenSea, Rarible o Magic Eden. El comprador paga con criptomonedas y la transferencia de propiedad queda registrada en la blockchain de forma permanente.
  • Regalías automáticas: Muchos contratos inteligentes incluyen un porcentaje de regalía (típicamente entre 2.5% y 10%) que se paga al creador original cada vez que el NFT cambia de manos en el mercado secundario.

Casos de uso reales más allá del arte digital

El boom de 2021 asoció los NFT casi exclusivamente con JPEGs de monos (Bored Ape Yacht Club) que se vendían por millones de dólares. Esa burbuja especulativa reventó: según datos de DappRadar, el volumen de ventas de NFT cayó más de 90% entre enero de 2022 y mediados de 2023. Pero la tecnología sobrevivió y encontró aplicaciones más prácticas:

  • Boletos y eventos: Plataformas como GET Protocol emiten boletos como NFT, eliminando la reventa fraudulenta y permitiendo verificar autenticidad al instante.
  • Gaming: Juegos como Gods Unchained o Axie Infinity usan NFT para representar personajes, objetos o terrenos que los jugadores realmente poseen y pueden vender.
  • Bienes raíces tokenizados: En EE.UU. ya hay propiedades fraccionadas como NFT. En México, startups como Briq.mx exploran la tokenización inmobiliaria, aunque bajo marcos regulatorios todavía en desarrollo.
  • Certificados y credenciales: Universidades y empresas usan NFT para emitir diplomas, certificaciones y badges verificables. El Tec de Monterrey ha experimentado con credenciales en blockchain.
  • Música y contenido: Artistas mexicanos independientes han usado plataformas como Sound.xyz para vender ediciones limitadas de canciones directamente a fans, sin intermediarios discográficos.

NFT en México: regulación y plataformas

México no tiene una legislación específica para NFT. La Ley Fintech de 2018 regula activos virtuales a través de la CNBV y Banxico, pero se enfoca en criptomonedas usadas como medio de pago, no en tokens no fungibles. Esto crea una zona gris legal.

Lo que sí es claro es la parte fiscal. El SAT considera cualquier ganancia por venta de activos digitales como ingreso acumulable. Si compras un NFT por 5,000 pesos y lo vendes por 15,000, esos 10,000 pesos de ganancia deben declararse. No hay un régimen especial; se aplican las reglas generales de enajenación de bienes.

En cuanto a plataformas, Bitso —el exchange más grande de México— no ofrece marketplace de NFT directamente, pero permite comprar ETH y SOL, las criptomonedas más usadas para adquirir NFT en marketplaces internacionales como OpenSea o Magic Eden. Otras opciones para comprar cripto en pesos mexicanos incluyen Mercado Bitcoin y Binance P2P.

¿Todavía vale la pena invertir en NFT?

Depende radicalmente de qué tipo de NFT hablamos. Comprar JPEGs especulativos esperando rendimientos de 1,000% es una apuesta que ya demostró ser insostenible: según NonFungible.com, cerca del 95% de las colecciones de NFT de arte lanzadas entre 2021 y 2022 tienen un valor de mercado cercano a cero.

Sin embargo, los NFT con utilidad real —acceso a comunidades, beneficios en videojuegos, boletos, certificaciones— tienen fundamentos más sólidos. La tecnología no desapareció; mutó. Muchas empresas ahora usan NFT sin siquiera mencionarlos con ese nombre, prefiriendo términos como "coleccionables digitales" (así lo hizo Starbucks con su programa Odyssey o Reddit con sus avatares coleccionables).

Riesgos que debes tener claros

  • Liquidez baja: A diferencia de Bitcoin, no siempre hay un comprador dispuesto para tu NFT. Puedes quedarte con un activo que nadie quiere.
  • Estafas frecuentes: Proyectos "rug pull" donde los creadores desaparecen con el dinero son comunes. Investiga al equipo detrás de cualquier colección antes de meter un solo peso.
  • Dependencia del almacenamiento: Si el servidor donde se aloja la imagen del NFT se cae, tu token apunta a la nada. Prefiere proyectos que usen IPFS o Arweave.
  • Costos de gas: En Ethereum, cada transacción tiene un costo variable (gas fee) que puede ir de 1 a 50 dólares dependiendo de la congestión de la red. Redes como Polygon o Solana ofrecen tarifas de centavos.

Lo esencial para llevar

Un NFT es simplemente un certificado de propiedad digital verificable en blockchain. No es bueno ni malo por sí mismo; es una herramienta. Su valor depende de lo que representa y de la demanda real que exista por ese activo. Si decides explorar este mundo, hazlo con montos que puedas permitirte perder, investiga cada proyecto a fondo y ten presente tus obligaciones fiscales ante el SAT. La tecnología tiene potencial genuino, pero el terreno sigue lleno de trampas para quien entra sin informarse.

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