Análisis de OMA (OMAB): qué esperar de la acción los próximos meses
Grupo Aeroportuario del Centro Norte, mejor conocido como OMA (clave de cotización OMAB en la BMV y NYSE), administra 13 aeropuertos en el centro y norte de México, incluyendo Monterrey, Chihuahua, Ciudad Juárez y Mazatlán. Es una de las tres grandes operadoras aeroportuarias que cotizan en bolsa junto con GAP y ASUR, y su desempeño está ligado directamente al flujo de pasajeros, la actividad industrial del norte del país y las decisiones regulatorias en materia de tarifas.
Vamos a revisar los números más recientes, los factores que pueden mover la acción y los riesgos que hay que vigilar.
Resultados financieros recientes: los números duros
En su reporte del primer trimestre de 2025, OMA mostró ingresos totales por aproximadamente 5,800 millones de pesos, con un crecimiento interanual cercano al 8%. El EBITDA se ubicó con un margen alrededor del 65%, que sigue siendo robusto y competitivo frente a sus pares del sector aeroportuario mexicano.
El tráfico total de pasajeros en sus 13 terminales superó los 6.5 millones en el trimestre, impulsado sobre todo por el aeropuerto de Monterrey (que concentra cerca del 40% del tráfico total del grupo). Los vuelos internacionales siguen ganando participación gracias a rutas hacia Estados Unidos y la demanda del nearshoring en la zona norte.
La utilidad neta creció a doble dígito, y la empresa mantiene una política de dividendos atractiva: el rendimiento por dividendo (dividend yield) se ha mantenido entre 3.5% y 4.5% en los últimos 12 meses, algo que pocos emisores de la BMV ofrecen con esa consistencia.
Factores que pueden impulsar a OMAB
- Nearshoring en el norte de México: Monterrey, Chihuahua y Ciudad Juárez son epicentros de la relocalización industrial. Más fábricas significan más viajes de negocios y más carga, lo que beneficia directamente al tráfico aeroportuario de OMA.
- Turismo en Mazatlán y destinos de playa: Mazatlán sigue creciendo como destino turístico, tanto nacional como internacional. La apertura de nuevas rutas aéreas fortalece los ingresos aeronáuticos y comerciales de esa terminal.
- Ingresos no aeronáuticos: OMA ha invertido en mejorar las áreas comerciales de sus aeropuertos (tiendas, restaurantes, estacionamientos, publicidad). Estos ingresos tienen márgenes más altos y dependen menos de las tarifas reguladas.
- Plan maestro de desarrollo (PMD): Los programas de inversión aprobados por la SICT permiten ampliar terminales y mejorar infraestructura, lo que se traduce en mayor capacidad para captar pasajeros en los próximos años.
- Tipo de cambio favorable para ADRs: Al cotizar también en NYSE, un peso fuerte puede atraer inversión extranjera y viceversa, dependiendo del movimiento cambiario.
Riesgos que no puedes ignorar
Invertir en OMA no es apostar a ciegas. Hay varios factores de riesgo que vale la pena tener en el radar:
Regulación tarifaria
Las tarifas que cobran los aeropuertos por uso de instalaciones están reguladas por el gobierno federal. Cada cinco años se renegocian los topes tarifarios máximos dentro del Plan Maestro de Desarrollo. Si la autoridad decide ajustes por debajo de la inflación, los márgenes de OMA podrían comprimirse. Este riesgo regulatorio es probablemente el más importante del sector.
Desaceleración económica en EE.UU.
Buena parte del tráfico internacional de OMA depende de rutas hacia ciudades estadounidenses. Una recesión en Estados Unidos o restricciones migratorias más duras podrían reducir la demanda de vuelos transfronterizos, afectando tanto pasajeros como carga.
Concentración geográfica
El aeropuerto de Monterrey representa una proporción muy grande del negocio. Cualquier evento que afecte la actividad económica de Nuevo León (inseguridad, desastres naturales, problemas de agua) impacta de forma desproporcionada los resultados del grupo.
Tensiones arancelarias
Las disputas comerciales entre México y Estados Unidos, como las amenazas de aranceles escalonados, pueden frenar la inversión en manufactura del norte. Si el nearshoring pierde fuerza, el motor de crecimiento de OMA se debilita.
¿Qué dice la valuación actual?
La acción de OMAB en la BMV ha oscilado entre los 140 y 180 pesos por acción en lo que va del año. Su múltiplo EV/EBITDA se ubica alrededor de 10x-11x, que está en línea o ligeramente por debajo de GAP y ASUR. Esto sugiere que el mercado la percibe como una opción razonablemente valuada, sin un premio excesivo pero tampoco como una ganga.
En términos de precio/utilidad (P/E), OMA cotiza cerca de 14x-16x, que para una empresa de infraestructura con flujos predecibles no es caro comparado con sus pares globales. El rendimiento por dividendo, como mencionamos, es un punto a favor para inversionistas que buscan ingresos recurrentes.
¿Vale la pena tenerla en portafolio?
OMA es una acción defensiva con exposición al crecimiento industrial del norte de México. No es una apuesta especulativa ni una acción de alto crecimiento estilo tech: es una empresa de infraestructura que genera flujo de efectivo predecible, paga dividendos y tiene un foso competitivo claro (las concesiones aeroportuarias son monopolios naturales).
Para un portafolio diversificado en pesos mexicanos, OMA puede funcionar bien como posición de mediano a largo plazo, especialmente si crees que el nearshoring seguirá beneficiando al norte del país. Eso sí, hay que estar atento a las revisiones tarifarias y al entorno macroeconómico en ambos lados de la frontera.
Si ya tienes exposición a GAP o ASUR, sumar OMA puede sobreponderar tu portafolio en el sector aeroportuario. Evalúa qué tanto peso quieres darle a este nicho antes de entrarle.
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